🥛 Leche Frita
El postre tradicional de Castilla. Crema de leche espesa aromatizada con canela y limón, cortada en cuadrados, rebozada en huevo y harina, y frita hasta quedar dorada y crujiente por fuera, pero cremosa y sedosa por dentro.
Tiempo Total
4 horas (incluye reposo)
Raciones
8 personas
Dificultad
Media
📝 Ingredientes
Para la crema:
- ✓ 1 litro de leche entera
- ✓ 150g de azúcar
- ✓ 120g de maicena (harina de maíz)
- ✓ 4 yemas de huevo
- ✓ 1 rama de canela
- ✓ La piel de 1 limón (sin la parte blanca)
- ✓ Una pizca de sal
Para el rebozado y fritura:
- ✓ 2 huevos
- ✓ 150g de harina de trigo
- ✓ Aceite de girasol para freír (abundante)
- ✓ Azúcar y canela molida para espolvorear
👨🍳 Elaboración
Infusionar la leche
En una cacerola, pon 750 ml de leche (reserva 250 ml) con la rama de canela y la piel de limón. Calienta a fuego medio sin que llegue a hervir. Cuando esté caliente, retira del fuego y deja infusionar 10 minutos para que los aromas se concentren. Después retira la canela y la piel de limón.
Preparar la mezcla
En un bol grande, mezcla los 250 ml de leche fría reservada con la maicena, las yemas de huevo, el azúcar y una pizca de sal. Bate bien con varillas hasta obtener una mezcla homogénea sin grumos. Es importante que la maicena esté completamente disuelta.
Cocinar la crema
Vierte la mezcla del bol en la cacerola con la leche infusionada. Pon a fuego medio y remueve constantemente con varillas o una cuchara de madera. La mezcla empezará a espesar en unos 8-10 minutos. Sigue removiendo sin parar hasta obtener una crema muy espesa que se despegue del fondo. No dejes de remover o se formarán grumos.
Enfriar y cortar
Vierte la crema caliente en una fuente rectangular o bandeja previamente humedecida con agua (así se despegará mejor). Extiéndela con una espátula dejando un grosor de unos 2-3 cm. Alisa bien la superficie. Deja enfriar a temperatura ambiente y luego refrigera mínimo 3 horas (mejor toda la noche) hasta que esté muy firme. Corta en cuadrados o rectángulos.
Rebozar
Bate los 2 huevos en un plato hondo. Pon la harina en otro plato. Pasa cada trozo de leche frita primero por harina (cubriendo bien todos los lados), sacude el exceso, y luego pásalo por huevo batido. Hazlo con cuidado porque la crema es delicada y puede romperse.
Freír
Calienta aceite abundante en una sartén honda a temperatura media-alta (170-180°C). Fríe los trozos rebozados por ambos lados hasta que estén dorados, unos 2 minutos por lado. No pongas muchos a la vez para que no baje la temperatura del aceite. Escurre sobre papel absorbente.
Espolvorear y servir
Mezcla azúcar con canela molida en un plato. Mientras la leche frita está aún caliente, pásala por la mezcla de azúcar y canela o espolvoréala generosamente por encima. Sirve inmediatamente, caliente y crujiente. ¡Contraste perfecto entre el exterior dorado y el interior cremoso!
💡 Consejos y Trucos
- Sin grumos: Disuelve bien la maicena en leche fría antes de cocinar. Remueve constantemente al cocinar.
- Punto exacto: La crema debe quedar muy espesa, casi como una masa. Si está líquida no podrás cortarla.
- Enfriado completo: Es esencial que esté muy fría y firme antes de cortar, o se romperá al freír.
- Bandeja húmeda: Moja la bandeja con agua antes de verter la crema para que se despegue fácilmente.
- Corte limpio: Usa un cuchillo afilado mojado en agua para cortar los cuadrados sin que se pegue.
- Rebozado justo antes: Reboza y fríe en el momento de servir para que quede crujiente.
- Aceite caliente: El aceite debe estar bien caliente para que se forme costra rápidamente.
- Servir inmediato: La leche frita está mejor recién hecha, caliente y crujiente.
🥛 La Leche Frita: Un Postre de Convento
La leche frita es un postre tradicional español que tiene sus orígenes en los conventos de Castilla y León, donde las monjas aprovechaban los excedentes de leche para crear este dulce sencillo pero delicioso. Con el tiempo se popularizó en toda España, especialmente en Palencia, donde es una seña de identidad.
Su nombre resulta curioso: ¿cómo se puede freír la leche? El secreto está en espesar la leche con maicena hasta crear una crema sólida que se puede cortar y freír. El resultado es un contraste de texturas único: crujiente y dorada por fuera, cremosa y sedosa por dentro.
Hoy en día es un postre muy popular en toda España, especialmente en Semana Santa y en las ferias y fiestas populares. Se sirve como postre casero, pero también es habitual encontrarla en pastelerías tradicionales y en los mercados medievales. Un verdadero tesoro de la repostería española tradicional.