🥖 Porras con Chocolate
Las primas hermanas de los churros. Más gruesas, más esponjosas, igual de adictivas. Perfectas para mojar en chocolate caliente en un desayuno madrileño auténtico.
Tiempo Total
50 minutos
Raciones
4-6 personas
Dificultad
Media
📝 Ingredientes
Para las Porras:
- ✓ 500 ml de agua
- ✓ 50 g de mantequilla o aceite de oliva
- ✓ 1 pizca de sal
- ✓ 300 g de harina de trigo
- ✓ 1 cucharadita de impulsor o levadura química
- ✓ Aceite de girasol para freír
- ✓ Azúcar para espolvorear
Para el Chocolate:
- ✓ 250 ml de leche entera
- ✓ 125 g de chocolate negro (70% cacao)
- ✓ 1 cucharada de maicena
- ✓ 2 cucharadas de azúcar
👨🍳 Elaboración
Preparar la masa
En un cazo grande, lleva a ebullición el agua con la mantequilla y la sal. Cuando hierva, retira del fuego. Mezcla la harina con el impulsor y añádela de golpe al agua caliente. Remueve enérgicamente con una cuchara de madera hasta formar una masa lisa y homogénea. Deja reposar 15-20 minutos.
Preparar el chocolate
Mientras reposa la masa, prepara el chocolate. Calienta la leche en un cazo. Disuelve la maicena en un poco de leche fría. Cuando la leche esté caliente, añade el chocolate troceado, el azúcar y la maicena. Remueve hasta que espese. Mantén caliente a fuego mínimo.
Formar las porras
Coloca la masa en una manga pastelera con boquilla de estrella grande (de al menos 1.5-2 cm de diámetro). Calienta abundante aceite en una sartén honda a 180°C. Las porras son más gruesas que los churros, así que usa una boquilla grande o corta la punta de la manga para hacer un agujero amplio.
Freír las porras
Forma tiras gruesas de unos 15-20 cm directamente sobre el aceite caliente. Por su grosor, necesitan freírse más tiempo que los churros: unos 3-4 minutos por lado hasta que estén doradas y crujientes. Deben flotar y girar fácilmente. Escurre sobre papel absorbente y espolvorea con azúcar generosamente.
Servir calientes
Sirve las porras inmediatamente con el chocolate caliente. Las porras son mejores recién hechas, cuando están crujientes por fuera y esponjosas por dentro. ¡El desayuno perfecto para un domingo!
💡 Consejos y Trucos
- Diferencia con churros: Las porras son más gruesas (2-3 cm vs 1 cm) y llevan impulsor, lo que las hace más esponjosas.
- Temperatura crucial: El aceite debe estar a 180°C. Si está más frío, absorben aceite; más caliente, se queman por fuera.
- Reposo de la masa: Es importante dejar reposar la masa para que se enfríe y sea más manejable.
- Tamaño de boquilla: Usa boquilla grande o corta la manga para hacer porras auténticas y gruesas.
- Tiempo de fritura: Por su grosor necesitan más tiempo. Deben estar bien hechas por dentro y doradas por fuera.
- Sin churrera: Puedes usar una botella de plástico resistente con un agujero grande en la tapa.
🇪🇸 Historia y Tradición
Las porras son la versión madrileña y más robusta de los churros. Su origen se remonta al siglo XIX en Madrid, donde los porreros ambulantes las vendían por las calles de madrugada, especialmente cerca de mercados y estaciones de tren.
La principal diferencia con los churros es su grosor y textura más esponjosa gracias al impulsor. Mientras los churros son delgados y crujientes, las porras son gruesas, con exterior crujiente pero interior más tierno y aireado. En Madrid, es tradicional desayunarlas los domingos por la mañana.
Las churrerías madrileñas tradicionales como Los Artesanos 1902 o Chocolatería Valor son famosas por sus porras. Se sirven con chocolate espeso, café con leche o simplemente solas con azúcar. Un ritual madrileño que perdura generación tras generación.