🥟 Calzone Napolitano
La pizza cerrada de Nápoles. Una media luna dorada y crujiente por fuera, rellena de ricotta cremosa, mozzarella fundida, salami napolitano y tomate. Cada bocado es una explosión de sabores italianos auténticos.
Tiempo Total
2 horas
Raciones
4 calzones
Dificultad
Media
📝 Ingredientes
Para la masa:
- ✓ 500 g de harina de fuerza tipo 00
- ✓ 300 ml de agua tibia
- ✓ 10 g de levadura fresca (o 3 g de levadura seca)
- ✓ 10 g de sal
- ✓ 30 ml de aceite de oliva virgen extra
- ✓ 1 cucharadita de azúcar
Para el relleno (por calzone):
- ✓ 100 g de ricotta fresca
- ✓ 100 g de mozzarella fresca
- ✓ 50 g de salami napolitano o jamón cocido
- ✓ 2 cucharadas de salsa de tomate
- ✓ 30 g de queso parmesano rallado
- ✓ Pimienta negra recién molida
- ✓ Aceite de oliva
- ✓ Sal
👨🍳 Elaboración
Preparar la masa
Disuelve la levadura y el azúcar en el agua tibia. Deja reposar 5 minutos hasta que haga espuma. En un bol grande, mezcla la harina con la sal. Añade el agua con levadura y el aceite de oliva. Amasa durante 10-15 minutos hasta obtener una masa lisa, suave y elástica. Forma una bola, colócala en un bol ligeramente engrasado, cubre con film transparente y deja reposar en un lugar cálido durante 1-1.5 horas o hasta que duplique su volumen.
Preparar el relleno
Mientras la masa leva, prepara el relleno. En un bol, mezcla la ricotta con el parmesano rallado, una pizca de sal y pimienta negra. Escurre bien la mozzarella y córtala en cubos pequeños. Corta el salami en tiras finas. Precalienta el horno a 220°C con una piedra para pizza si tienes, o una bandeja de horno volteada al revés.
Dividir y estirar la masa
Desgasifica la masa presionando suavemente y divídela en 4 porciones iguales. Forma bolas y déjalas reposar 10 minutos cubiertas. Sobre una superficie enharinada, estira cada bola con el rodillo o las manos hasta formar un círculo de aproximadamente 25 cm de diámetro. La masa debe ser fina pero no transparente, para que pueda soportar el relleno sin romperse.
Rellenar los calzones
Coloca cada círculo de masa sobre papel de horno. En una mitad de cada círculo (dejando 1 cm de borde libre), extiende 1-2 cucharadas de mezcla de ricotta. Añade la mozzarella en cubos, el salami, y finalmente un poco de salsa de tomate (no demasiada o quedará empapado). No sobrecargues: es tentador pero hará que el calzone reviente. El relleno debe estar concentrado, no llegar hasta el borde.
Cerrar y sellar
Humedece ligeramente el borde de la masa con agua o aceite. Dobla la mitad vacía sobre el relleno, formando una media luna. Presiona bien los bordes para sellar completamente. Dobla el borde hacia dentro sobre sí mismo haciendo un pliegue decorativo, o simplemente presiona con un tenedor para crear un cierre hermético. Esto es crucial: un mal sellado hará que el relleno se salga. Haz 2-3 pequeños cortes en la parte superior para que escape el vapor.
Hornear
Pincela la superficie de cada calzone con aceite de oliva. Esto le dará un color dorado hermoso y un sabor extra. Transfiere los calzones con el papel de horno a la piedra o bandeja caliente del horno. Hornea durante 18-22 minutos hasta que estén dorados y crujientes. La masa debe estar bien cocida y firme al tacto. Deja reposar 5 minutos antes de servir (el relleno estará hirviendo). ¡Los calzones napolitanos están listos! Sirve con salsa marinara extra al lado si lo deseas.
💡 Consejos y Trucos
- Sellado hermético: Este es el secreto. Presiona muy bien los bordes y asegúrate de que no haya aire atrapado dentro que pueda hacer que explote.
- No sobrecargues: Menos relleno es mejor que demasiado. Un calzone sobrecargado se romperá y perderá todo su contenido en el horno.
- Variaciones de relleno: Prueba con espinacas salteadas, champiñones, aceitunas negras, anchoas o 'nduja (salami picante calabrés).
- Calzone fritto: En Nápoles también se hacen calzones fritos. Fríelos en aceite abundante a 180°C durante 3-4 minutos por lado hasta que doren.
- Ricotta imprescindible: La ricotta es el ingrediente clave que diferencia al calzone de una simple pizza doblada. Le da cremosidad única.
- Horno muy caliente: Como la pizza, el calzone necesita alta temperatura para conseguir el exterior crujiente y el interior perfectamente cocido.
- Tiempo de reposo: Deja reposar 5 minutos antes de cortar. El relleno estará extremadamente caliente y necesita tiempo para asentarse.
🇮🇹 El Panzerotto Napolitano
El calzone es una invención napolitana que se remonta al siglo XVIII. Su nombre significa "pantalón" o "pierna de pantalón" en italiano, posiblemente porque su forma doblada recuerda a una pierna de pantalón. Era originalmente comida de trabajadores: fácil de transportar y comer con las manos.
A diferencia de la pizza, que se hornea abierta, el calzone encierra todo su relleno dentro de una masa que se convierte en un paquete crujiente. Este método de cocción crea un microambiente húmedo que cuece el relleno al vapor mientras la corteza se dora y cruje en el horno ardiente.
En Nápoles existe también el panzerotto, una versión más pequeña del calzone que se fríe en lugar de hornear. Los panzerotti fritos son un street food napolitano clásico: pequeños, portátiles, crujientes por fuera y con el relleno fundido por dentro. Se venden en puestos callejeros y friggitorie (tiendas de frituras) por toda la ciudad.
El calzone horneado es perfecto para aprovechar sobras de pizza o crear sabores más complejos que podrían secarse en una pizza abierta. Es sustancioso, satisfactorio y perfecto para comer en movimiento. Como dice el refrán napolitano: "O'calzone è a pizza d'o povero" (el calzone es la pizza del pobre), pero su sabor es digno de reyes.