🫘 Pasta e Fagioli
La sopa reconfortante de la nonna. Pasta con alubias blancas, tomate, ajo, romero y panceta. Rústica, nutritiva y llena de sabor. El abrazo culinario italiano perfecto para días fríos.
Tiempo Total
1 hora 30 min
Raciones
6 personas
Dificultad
Fácil
📝 Ingredientes
- ✓ 300 g de alubias blancas secas (cannellini o borlotti) o 2 latas de 400 g
- ✓ 200 g de pasta pequeña (ditalini, tubetti o conchigliette)
- ✓ 150 g de panceta o tocino en dados
- ✓ 400 g de tomate triturado o 3-4 tomates maduros pelados
- ✓ 1 cebolla grande picada
- ✓ 2 zanahorias en dados pequeños
- ✓ 2 tallos de apio en dados pequeños
- ✓ 3-4 dientes de ajo picados
- ✓ Romero fresco (2-3 ramitas)
- ✓ 1 hoja de laurel
- ✓ 1.5 litros de caldo de verduras o pollo
- ✓ 100 ml de aceite de oliva virgen extra
- ✓ Queso parmesano rallado (para servir)
- ✓ Sal y pimienta negra
👨🍳 Elaboración
Remojar y cocinar las alubias
Si usas alubias secas, déjalas en remojo toda la noche en agua fría. Escúrrelas y cuécelas en agua abundante con laurel durante 1-1.5 horas hasta que estén tiernas pero no deshechas. Escurre y reserva 1 taza del agua de cocción. Si usas alubias de lata, escúrrelas y enjuágalas bien.
Hacer el soffritto
En una olla grande, calienta 3 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio. Añade la panceta y cocina hasta que esté dorada y crujiente, unos 5 minutos. Añade la cebolla, zanahoria, apio y ajo picados. Cocina removiendo durante 8-10 minutos hasta que las verduras estén tiernas y aromáticas. Este soffritto es la base de sabor del plato.
Añadir tomate y hierbas
Añade el tomate triturado al soffritto y cocina durante 5 minutos, removiendo ocasionalmente. Incorpora las ramitas de romero fresco. El tomate debe concentrarse ligeramente y perder el sabor ácido.
Añadir alubias y caldo
Añade las alubias cocidas (reserva un puñado). Tritura aproximadamente la mitad de las alubias con un tenedor o pasapurés (esto espesará la sopa y le dará cremosidad). Añade el caldo de verduras o pollo. Lleva a ebullición, luego reduce el fuego y cocina a fuego lento durante 20 minutos. Salpimienta al gusto.
Cocinar la pasta
Añade la pasta pequeña directamente a la sopa. Cocina según las instrucciones del paquete hasta que esté al dente. La pasta absorberá parte del líquido y espesará la sopa. Si la sopa se espesa demasiado, añade más caldo o agua caliente. Retira las ramitas de romero.
Servir caliente
Sirve la pasta e fagioli bien caliente en platos hondos. Rocía generosamente con aceite de oliva virgen extra crudo, espolvorea con parmesano rallado y un poco de pimienta negra recién molida. Algunos añaden las alubias enteras reservadas por encima para textura. ¡El abrazo reconfortante italiano está listo!
💡 Consejos y Trucos
- Consistencia perfecta: La pasta e fagioli debe ser espesa pero caldosa, no una sopa líquida ni un guiso seco. Ajusta con caldo según necesites.
- Triturar algunas alubias: Este es el secreto de la cremosidad. Las alubias trituradas espesan naturalmente la sopa sin necesidad de espesantes.
- Versión vegetariana: Omite la panceta y usa más aceite de oliva y caldo de verduras. Sigue siendo deliciosa.
- Pasta pequeña: Usa pasta pequeña como ditalini, tubetti o conchigliette. Pasta grande no funciona en este plato.
- Mejora con el tiempo: Como muchos platos de legumbres, la pasta e fagioli está aún mejor al día siguiente. Los sabores se integran y profundizan.
- Aceite crudo al servir: El chorro generoso de aceite de oliva virgen extra crudo al servir es esencial. Aporta frescura y aroma.
- Variaciones regionales: En Veneto añaden pasta fresca o fideos. En Toscana usan alubias cannellini. En Nápoles añaden cáscara de parmesano durante la cocción.
🇮🇹 Cucina Povera
La pasta e fagioli es el ejemplo perfecto de la "cucina povera" italiana: cocina de aprovechamiento y de ingredientes humildes que resulta en platos extraordinariamente sabrosos y nutritivos. Originaria de la Italia rural, este plato se hacía con lo que había en la despensa: pasta seca, alubias, alguna verdura y hierbas aromáticas.
Cada región de Italia tiene su versión. En el Véneto la hacen con pasta fresca tipo tagliatelle. En Toscana usan alubias cannellini locales. En Campania añaden pequeños trozos de corteza de parmesano que se funden en la sopa aportando umami.
Es el tipo de plato que las nonnas italianas han cocinado durante generaciones en invierno: reconfortante, económico, nutritivo y absolutamente delicioso. Un plato completo que combina carbohidratos, proteínas vegetales y verduras.
La belleza de la pasta e fagioli es que mejora con el reposo. Muchas familias la preparan en grandes cantidades para comer durante varios días, recalentándola y añadiendo caldo según se necesite. Con cada recalentamiento, los sabores se profundizan y redondean.
¡Disfruta de tu Pasta e Fagioli!
El abrazo culinario de la nonna. Reconfortante, nutritivo y lleno de amor.